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Humedad y salud respiratoria

diciembre 17, 2025


¿Qué tan grave puede ser esta situación hoy en día?

Definitivamente se ha convertido en una bomba de tiempo debido a que los cambios climáticos, el paso del calor al frío o viceversa, generan encierro de humedad que produce factores medioambientales contaminantes.
Una gran parte del calor que posee el cuerpo humano se disipa por evaporación a través de la piel. Como quiera que la evaporación se favorece con la humedad relativa del aire, baja y se retarda si ésta es alta; se
deduce que la regulación de la humedad tenga una importancia tan vital como la de la temperatura.
Un exceso de humedad no sólo da como resultado reacciones fisiológicas perjudiciales, sino que también afecta (por lo común en forma perjudicial) a las cualidades de muchas de las sustancias contenidas en el lugar de que se trate, y muy particularmente sobre los vestidos y muebles.
Las edificaciones demasiado húmedas afectan principalmente al sistema respiratorio, aumentan la posibilidad de contraer enfermedades respiratorias, a la vez que agrava las reumáticas. Las afecciones van desde la irritación de las mucosas, síntomas respiratorios e infecciones hasta enfermedades como el asma, la sinusitis y la alergia pulmonares, como la bronquitis, siendo los principales síntomas la sensación de malestar, los escalofríos, el cansancio, la dificultad para respirar, pies fríos o dolor de cabeza.
Un grado incorrecto de humedad puede también agravar los síntomas de quienes padecen
fibromialgia o aumentar el dolor en personas reumáticas. Por lo tanto, tratar los problemas de humedad ante los primeros síntomas no sólo es bueno para el cuidado de la edificación, sino también para la salud
de sus ocupantes.
El ambiente húmedo en los hogares influye en la posibilidad de desarrollar alergias nasales, principalmente en niños. Determinados factores externos contribuyen a empeorar las reacciones alérgicas; uno de ellos es el índice de humedad; sin embargo, todavía no se conoce con precisión cómo
provoca la humedad estos síntomas y cuáles son las principales sustancias responsables.

¿Cómo se origina la Humedad?


Los problemas de humedad en las edificaciones pueden originarse ante la presencia de agua externa e interna a ellas por filtración, condensación o por capilaridad. El exceso de humedad favorece el crecimiento de microorganismos, tales como el moho y las bacterias que conducen a la liberación de contaminantes al aire interior y la presencia de ácaros. Además de desencadenar graves problemas, como erupciones o dermatitis atópica.
Una humedad baja produce irritación de los ojos, sequedad de la piel y la nariz, y erupciones cutáneas, mientras que una humedad alta favorece la aparición de moho y
ácaros del polvo.
Una ventilación inadecuada e insuficiente puede aumentar la humedad y los niveles de contaminantes, además de ser uno de los principales causantes de la mala calidad del aire interior, situación que afecta la salud y el rendimiento en el trabajo.
Las alergias se presentan por un fallo del sistema inmunológico, pero hay factores externos
que contribuyen a fomentar y empeorar estos estados. El índice de humedad en el hogar es uno de los agentes que más afectan a los que sufren problemas respiratorios. Para prevenir estos inconvenientes se ha de tener un nivel adecuado de humedad en el hogar, que debe situarse entre un 45% y un 65%.
Las alergias son un estado de hipersensibilidad del organismo a una sustancia concreta (alérgeno) cuando ésta se inhala, se ingiere o se toca. Numerosos factores externos ayudan al desarrollo o aumento de los síntomas alérgicos: el polen de las plantas, algunos medicamentos, picaduras de insectos, animales
domésticos, determinados alimentos y el exceso de humedad en el hogar.
La humedad aumenta también los casos de alergia a los hongos, que en situaciones extremas pueden desembocar en aspergilosis, una enfermedad infecciosa que afecta sobre todo a los pulmones, y, en menos ocasiones, a los senos paranasales, el sistema nervioso central, el esófago, los ojos y el endocardio
(membrana que tapiza las cavidadesdel corazón). El moho Tachybotrys atra, una variedad de color negro, pegajoso y que crece en especial en madera dañada por el agua, placas del cielo raso y alfombras, ha
demostrado ser muy dañino. Algunos trabajos científicos han llegado a asociarlo, incluso, con casos de muerte súbita en niños pequeños.
Los ácaros son los responsables de la mayor parte de alergias respiratorias. La mal llamada alergia al polvo (los ácaros son los culpables) se desarrolla, en general, en ambientes cálidos y húmedos. Los ácaros son unos arácnidos diminutos que pueden encontrarse en el polvo que se almacena en las edificaciones; se concentra principalmente en los suelos, sobre todo en sofás, sillones, y también en los tapizados y se alimentan de los tejidos humanos, como la piel, las uñas y el pelo.
Los agentes alérgicos de los ácaros están presentes en su propio cuerpo, en sus secreciones y básicamente en sus deyecciones.
Las heces, de escaso peso, se mantienen flotando en el aire, se depositan en las vías respiratorias
de las personas, y pueden causar una reacción de hipersensibilidad a la que son proclives quienes sufren problemas respiratorios.
Estos pequeños microorganismos se desarrollan con facilidad, pero alcanzan sus óptimas condiciones con temperaturas entre 22 y 26 °C y humedades por encima del 65%.
El moho, por ejemplo, es una de las principales causas de alergias. Se forma en lugares oscuros y húmedos, como cuartos de baño, refrigeradores, y en la tierra de las
plantas
. Se reproduce echando al aire unos granos diminutos llamados esporas (células reproductoras del moho, de tamaño microscópico) que quedan flotando en el aire, las cuales al ser respiradas pueden producir una reacción alérgica nasal.
El moho es un mecanismo de reciclaje natural. Cuando algo muere, las esporas del moho se posan sobre el cadáver para germinar, y el moho consume y recicla sus compuestos orgánicos. Muchos tipos de moho
producen toxinas cuando se ven sometidos a ciertas condiciones. Las toxinas se concentran normalmente
en las esporas. Las esporas en suspensión pueden afectar a las personas por contacto o por inhalación. Los efectos del moho tóxico en los humanos varían de muy leves a muy graves, pudiendo dañar hasta el hígado o el sistema inmunológico. El moho infecta a las personas cuando están bajas de defensas o
cuando tienen una infección superficial en uñas o piel.
El control más adecuado del moho es el cuidado de la propia humedad. Éste no crece
si no hay humedad, por lo que es mejor solucionar el problema de penetración de agua
en cualquiera de sus estados hacia el interior de la edificación.
Los hongos son comunes en los lugares donde el agua se acumula, tales como las cortinas del baño, en los marcos de las ventanas, en los sótanos húmedos, en general en las edificaciones húmedas, con poca luz, con filtraciones, poco soleadas o ventiladas.
Para prevenir el cultivo de estos microorganismos se deben limpiar las superficies que actúan como foco de infección y ventilar bien todos los espacios. Los hongos también son propios de la ropa, los zapatos y otros objetos de piel guardados en clósets y armarios. Cuando la concentración es grande, se crean las típicas manchas de humedad.
Las bacterias se desarrollan abundantemente cuando hay altos niveles de humedad.
Normalmente crecen en el ambiente, no en el cuerpo humano. Esto es debido a la diferencia de temperatura.

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